Cómo reforzar el sistema inmune con la alimentación

Para seguir con la semana de la inmunidad, queremos comenzar por alertas o síntomas que pueden indicarnos que nuestro sistema inmunitario está bajo mínimos.

El sistema inmunitario lo forman un conjunto de células, tejidos y órganos que están ampliamene distribuidos por nuestro organismo y que se encargan de la defensa del mismo. Al estar muy distribuido, tiene distintas localizaciones, por lo tanto cuando ese sistema está alterado, los síntomas o señales de alarma son múltiples. Muchas veces, no se trata de que se altere si no que nacemos sin alguna de las defensas que puede dar años más tarde algún síntoma.

Entre los signos o sítomas que nos indican que nuestro sistema imnune está bajo, suelen ser aquellos que tienen que ver con las infecciones, te hablo a nivel de oficina de farmacia, que es lo que más frecuentemente podemos observar: niños o adultos que tienen infecciones frecuentes, recurrentes, que no reaccionan bien al tratamiento, diarreas, cansancio, alergias, resfriados continuos..

¿Cuáles son los problemas que puede ocasionar que tengamos el sistema inmunitario debilitado? ¿Cuáles son las enfermedades que pueden aparecer más fácilmente?

Los problemas derivados de un sistema inmune débil son muchos y variados. Desde traslastornos autoinmunes, infecciones e inflamaciones de órganos internos, alteraciones de la sangre, de la piel, de vías urinarias,  de la microbiota intestinal ....( aunque en ese último caso sería más bien al revés, se altera la microbiota  el sistema se debilita..) y todo ello pues puede causar distintas enfermedades: las -itis casi todas (bronquitis, faringitis, otitis...), neumonías, infecciones de la piel, diabetes, enfermedades cardiovasculares, dermatitis, asma, alergias, inflamaciones del tejido digestivo, infecciones de orina, de la cavidad oral, como las encías...

¿Qué debemos hacer si pensamos que podemos tener el sistema inmunitario debilitado?

 o primero, preguntar a un profesional sanitario. En este punto, nosotros los farmacéuticos podemos asesorar y facilitar consejos de medidas higiénico sanitarias y que pueden ayudarles perfectamente a reforzar su sistema inmunológico como son:

  • Mantenerse activo: hacer ejercicio de manera regular y moderada         (con 30-60 minutos al día es suficiente). Se trata de estimular a nuestro sistema inmune, y así, nuestras células de defensa, glóbulos blancos o anticuerpos, circularán por nuestro cuerpo más rápido, detectando más rápidamente virus y disminuyendo hormonas de estrés de nuestro organismo, lo que disminuirá la posibilidad de enfermar.
  • Seguir una dieta saludable: la nuestra, la Mediterránea es la más adecuada, porque es una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, cereales de grano e incluye también pescados, frutos secos y aceite de oliva virgen que nos proporcionan las grasas saludables, así como vitaminas y minerales. Toda esta dieta lo que hará será mantener en equilibrio nuestra microbiota intestinal, factor importante, ya que se conoce, que una disbiosis produce alteraciones también en nuestro sistema inmune, originando enfermedad.
  • Evita por supuesto tabaco y alcohol y otros tóxicos.
  • Tratar de controlar nuestro nivel de estrés, puesto que se conoce el vínculo que también existe entre la salud mental y la salud a nivel inmunológico. Si tu estás estresado, producirás más hormonas de estrés y estas hormonas van a suprimir el sistema inmune y estarás más expuesto/a a enfermedades. El estrés suele llevar emparejado el alimentarse peor y el dormir peor, y esto también es enemigo del sistema inmune.
  • Dormir lo suficiente, porque esto también ayudará al sistema inmune, a reforzarlo, a que no se dispare la producción de hormonas de estrés que como ya te conté debilitarían y suprimirían el sistema inmune.

Debemos de tener en cuenta que con la edad nuestro sistema inmune también se ve afectado, de hecho, es frecuente que la gente mayor sea más susceptible a infecciones. Por eso, un estilo de vida saludable y mantenido a lo largo del tiempo es la mejor medicina.

¿Cómo puede un médico de familia detectar un paciente con este problema?

 Los médicos de familia pueden detectar estos problemas con una simple analítica (un descenso en el número de glóbulos blancos), pueden llevarles a sospecha. También por supuesto hay más parámetros, que junto con los síntomas que cuente el paciente, o su no reacción al tratamiento, les servirá.

¿Y cómo puede ayudar el farmacéutico desde la oficina de farmacia?

Los farmacéuticos desde la Oficina de Farmacoa, yo creo que jugamos un papel importantísimo. Hay que darse cuenta que nosotros no tenemos el tiempo limitado para estar con nuestros pacientes, para hablar con ellos, para preguntarles cosas tan sencillas de qué es lo que comen, con qué frecuencia, qué ejercicio hacen, cómo duermen....a día de hoy y a pesar de la pandemia, los seguimos viendo (muchos médicos de primaria realizan consulta telefónica), nosotros tenemos la gran suerte de poder interactuar con ellos, con lo cual, en la mayor parte de las veces, y salvo casos concretos, somos los que los dirigimos al médico cuando vemos que precisan asistencia o pruebas analíticas. También los farmacéuticos ponemos en marcha diversas campañas sanitarias, algunas en colaboración y otras muchas nosotros detección de diversos trastornos o problemas, que siempre pueden servir de sospecha para un buen diagnóstico

¿Cuáles son los parámetros de la analítica que indican que existe este problema? ¿Hay otras pruebas, además de la analítica, con las que se pueda verificar un sistema inmunitario debilitado?

Los parámetros más utilizados y de rutina por lo menos en primera instancia es el recuento sanguíneo, glóbulos blancos, rojos y plaquetas con todos sus  índices. Pero, si, existen otros parámetros más exactos que son la determinación del estado inmunológico, anticuerpos, los ANA, ANCA y el análisis de las inmunoglobulinas.

¿Hay personas especialmente vulnerables, es decir, que es más fácil que puedan tener bajo el sistema inmunitario, con las que haya que estar más atentos?

Si, existen personas que ya nacen con algún tipo de trastorno de inmunodeficiencia primaria heredado y esto les va a producir defectos del sistema inmunitario. Otro grupo de población susceptible es la gente de más edad.Tanto en un caso como en el otro se debe de controlar.

¿Cuáles son las mejores vías para fortalecer el sistema inmunitario? ¿Es la alimentación lo más importante?

Sin dudarlo, la alimentación es la mejor medicina, acompañada como os dije antes de un ejercicio físico moderado, sueño reparador, evitar el  estrés y siempre que no se pueda garantizar una dieta saludable. Además, siempre recomendados por supuesto, acudir a un prorfesional sanitario.

 ¿Cuáles son los alimentos mejores? ¿Hay alguna combinación especialmente fructífera?

Como te decía antes, nuestra dieta Mediterránea, cuenta con todos los nutrientes necesarios para hacerla saludable. Hay que comer de todo, lo único que debemos de tener en cuenta son las cantidades. No existe una combinación mágica. Esta dieta nos garantiza el aporte con frutas, verduras, legumbres, hortalizas, cereales, por supuesto proteínas necesario para que sea saludable, vitaminas y minerales.

Aún así por dar alguna recomendación, sin olvidarnos de mantener una buena hidratación, debemos tomar al menos 5 raciones de fruta al día (no juntas), priorizar el consumo de productos integrales y proteínas animales como carnes rojas y magras, elegir frutos secos, aceite de oliva virgen y evitar los alimentos precocinados y limitar los procesados.

Por ponerte algún ejemplo, la vitamina C, que encontramos en cítricos, piña, melón, pimientos, verduras de la familia de las coles, hortalizas... tiene una actividad antivírica importante, aumenta el interferón, participa en la formación de colágeno, que es tan importe para el mantenimiento de las barreras defensivas; Vitamina E, presente en aceite de germen de trigo, cerelaes, arroz, pastas integrales, vegetales de hoja verde...contribuye a aumentar la respuesta inmunológica.

En el caso de la vitamina D, previene infecciones en general, porque actúan sobre  los linfocitos T y B y la fuente a nivel de alimentos donde puedo obtener vitamina D son los pescados azules, salmón, caballa, sardina, huevos, lácteos, aunque por supuesto la mejor fuente es conseguirla tomando el sol  (15 minutos al día seria suficiente ). En caso de estar confinados y no poder tomar el sol, y siempre y cuando sus niveles estén bajos ( se puede averiguar con una analítica ) se puede suplementar. El zinc, como mineral , está presente en alimentos de  origen animal,  aunque tb en judías, frutos secos.

También podemos evitar inflamaciones cocinando con ajo, cúrcuma, jenjibre..

Es decir, con la dieta podemos obtener fácilmente todo lo necesario, y si quiero suplementar sin riesgo, los pre y probióticos nos reforzarán la microbiota y nos ayudará al sistema inmune.

¿Tiene algún efecto el hecho de no llevar un orden en las comidas, es decir saltarte algunas, comer mucho en otras...?

El orden en las comidas, es fundamental. El saltarse unas no es para nada recomendable. Tampoco lo es el disminuir el aporte de un grupo y aumentar el de otro. Por supuesto el aumento de grasas cuyo origen no sea de calidad, va a actuar sobre el sistema inmune y facilitar las infecciones. Debemos intentar cumplir la flexibilidad metabólica y alargar periodos entre comidas.

¿Qué papel tienen los suplementos?

Los suplementos son útiles cuando existe una clara deficiencia. Si tu dieta es equilibrada y saludable y no tienes ningún problema a nivel inmunitario la suplementación de vitaminas o minerales puede conllevar riesgo. Por eso, es muy importante que esa posible suplementación la vigile una persona experta en la materia, dietista nutricionista y en muchos casos el consejo de tu farmacéutico es recomendable. Una suplementación extra e innecesaria no lleva en ningún caso asociado una mejora de la inmunidad.

 ¿Con qué tipo de personas y en qué situaciones son recomendables?

 Como te decía antes, sólo en aquellas personas con déficit, personas inmunodeprimidas (por ejemplo la vitamina E ), embarazadas, lactantes , pacientes con hierro bajo, gente mayor que tenga sus niveles de vitamina D por debajo de lo recomendado o de zinc, vegetarianos...

Otra cosa, son los probióticos, que a pesar de poderlos obtener también de la dieta, un aporte extra no inducen a riesgo y sin embargo en muchas patologías nos proporcionan beneficios, puesto que actúan sobre los dos tipos de inmunidad que tenemos la innata y la adquirida y nos protegerán de muchas inflamaciones ( Crohn, Obesidad..., ) y /o mejorarán las manifestaciones de otros síntomas como las dermatitis atópica, asma, ...

13.¿Cómo deben tomarse? ¿Necesitan supervisión del médico o el farmacéutico?

Siempre los suplementos deben de vigilarse por un experto en medicamento y suplementos para evitar correr ningún riesgo innecesario.

Aquellos suplementos prescritos sujetos a receta médica, pues no hay nada más que decir, son sujetos a receta médica (suelen ser las vitaminas liposolubles, A,E,D,K...), siempre con receta y aquí nos limitaremos a recordarle al paciente su pauta y la manera de tomarlas.

 ¿Qué importancia tienen otros factores como el ejercicio, el descanso, etc.?

El ejercicio, y sobretodo, la cantidad y cómo se practique va a aumentar la diversidad por ejemplo de nuestra microbiota y este aumento bacteriano en muchos casos lo que va a favorecer es que no aumenten los parámetros de la inflamación y por tanto debilitamiento de nuestro sistema inmune

El descanso actúa como dijimos sobre el estrés , y va a regular  el funcionamiento de nuestro sistema de defensa (mientras dormimos nuestro  sistema  defensivo  aprovecha  para  regenerarse  y  fortalecerse,   eliminándose  toxinas y gérmenes ). Es fundamental un sueño de 8 h/día reparador.

¿Existen alimentos o hábitos que puedan inducir un debilitamientos del sistema inmunitario?

 Pues todo lo contrario a lo que hemos hablado, dietas pobres o insuficientes; excesos de alimentos grasos , carnes no magras, tóxicos , alcohol en exceso, tabaco, estrés, sueño insuficiente, sedentarismo y aislamiento social, porque las relaciones sociales y el tener un proyecto de vida ilusionante también son necesarios.